La fe también mueve a México… y su impacto va más allá de lo espiritual.
Millones de personas recorren el país cada año, generando una importante derrama económica que impulsa hoteles, transporte, comercio local y comunidades enteras.
El turismo religioso es identidad, tradición y también una gran oportunidad para el desarrollo de México.
Y tú, ¿qué destino o santuario te ha marcado más?
#UnidosEnAccionesPositivas







